Hoy se visibiliza una forma de ser, pensar y sentir que muchas veces pasa desapercibida: el Síndrome de Asperger, que forma parte del espectro autista.
Las personas con Asperger no “quieren comportarse diferente”, simplemente su cerebro funciona de otra manera.
No es una enfermedad, ni algo que se “cura”: es una forma distinta de procesar el mundo.